Cabo de Gata no es solo playas. Tierra adentro, el parque guarda un paisaje desértico y volcánico salpicado de pueblos blancos, minas abandonadas y artesanía centenaria. Si dispones de varios días, dedicar una mañana al interior te da una cara completamente distinta —y muy fotogénica— de la zona. Dos paradas imprescindibles: Rodalquilar y Níjar.
Rodalquilar: el pueblo del oro
Rodalquilar es un antiguo pueblo minero enclavado en un valle volcánico. Aquí se extrajo oro hasta mediados del siglo XX, y hoy quedan las espectaculares ruinas de la fábrica de tratamiento y las galerías, uno de los paisajes industriales abandonados más impresionantes de Andalucía. Pasear entre sus estructuras oxidadas, con los cerros áridos de fondo, es como entrar en un decorado de película.
El pueblo también alberga la sede del parque natural y el Jardín Botánico El Albardinal, nueve hectáreas con especies autóctonas del sureste árido junto a cactus y palmeras. Está en la calle Bocamina, 175, y conviene llamar antes al 671 561 226 para confirmar el horario: cambia según la temporada y no siempre coincide con lo que aparece publicado.
Para recorrer las minas hay un sendero señalizado, el Cerro del Cinto: unos 4,4 km de dificultad baja entre las galerías abandonadas, con vistas panorámicas del valle. Hay variantes más largas, de 6 a 12 km, que recorren el legado de la fiebre del oro que arrancó en 1833.
A un kilómetro escaso del pueblo está El Playazo de Rodalquilar, una playa de arena tranquila con una torre vigía y un antiguo castillo junto al mar. Su aparcamiento es de arena y tiene acceso restringido en temporada alta, con un aparcamiento exterior y lanzadera cuando se llena: en verano, o llegas antes de las 9:00, o te toca la versión larga.
Níjar: cerámica y pueblos blancos
A algo más de distancia, ya en el interior, Níjar es uno de los pueblos blancos más bonitos y con más vida artesanal de Almería. Es famoso por dos cosas:
- Su cerámica tradicional, de colores vivos y diseños característicos.
- Sus jarapas: alfombras y mantas tejidas a mano con tiras de tela, una artesanía con siglos de historia.
Sus calles están llenas de talleres y tiendas donde puedes ver trabajar a los artesanos y comprar directamente. Es el sitio ideal para llevarte un recuerdo auténtico de la zona.
Qué ver en el interior
- Ruinas mineras de Rodalquilar y su valle volcánico.
- El Playazo de Rodalquilar, con su torre y castillo.
- Talleres de cerámica y jarapas en Níjar.
- Miradores y rutas por el paisaje desértico (muchos escenarios de cine).
Cómo llegar
El interior de Cabo de Gata se recorre fácilmente en coche desde cualquier base del parque. Está a unos 40-50 minutos del aeropuerto de Almería (ALM). Como en toda la zona, lo más práctico es volar a Almería y alquilar un coche: consulta las mejores fechas en vuelos baratos a Almería.
Para montar la escapada completa combinando interior y playas, tienes nuestra guía de Cabo de Gata. Y si buscas dónde dormir cerca, San José y Agua Amarga son las mejores bases.
Foto: Emilio Sánchez Hernández · Pexels